Primero, me gustaría darle las gracias por otro día de vida. Sé que tomar la vida por sentado a veces, pero sigo apreciar cada momento tanto como puedo. Gracias por darme una gran familia. Usted no es una llamada de distancia, pero lejos una oración. Gracias por enviar su único hijo a morir por nuestros pecados. Sé que he hecho un montón de errores, pero siempre me perdona cuando le pregunto por él. Ayúdame a tomar las decisiones correctas. Sé que siempre habrá tormentas en la vida donde se siente perdido, pero siempre estará allí para recibir orientación. Cuando estoy cerca de mi punto de ruptura, voy a leer su palabra. Mediante la lectura de su palabra, voy a asegurarme de que este es otro reto que me han dado para aprender a superar. Tengo muchas gracias más que decir, pero sobre todo, gracias por su amor incondicional.
RSS Feed